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martes, 28 de febrero de 2012

"CHARQUEANDO"


Para aquellos que no sepan
qué quiere decir "charqueando",
aclaro que es el recurso
pobre, de algunos paisanos
que se meten de jinetes
siendo flojitos pal basto.
 
Y apenitas el bagual
se agacha y pega dos saltos
pierden toda su apostura,
quedan desacomodados
y se agarran al apero
para evitar el porrazo.
 
Y a mi me pasa lo mismo;
pensaba anotarme un tanto
creyendo que domar versos
no es cosa que dé trabajo.
 
Y ya metido en el baile,
no se extrañen si me aguanto,
ya "que no ha nacido el potro
que me revuelque en el pasto".
(Disimulen, aparceros;
no digan que voy charqueando.)

Letra: Boris Elkin.

“NICOLAS NO QUIERE MAS” ‏

Don Abel Soria
Con los gallos mañaneros la mayor de los gómez,
escofinó a piedra pómez sus talones chacareros,
puso en sus crenchas ruleros de diferentes tamaños,
saldó una deuda de baños con lo que andaba morosa
y afrontó muy buena moza su fiesta de quince años.

Exquisito almuerzo criollo con los vecinos del pago,
y un halago y otro halago cómo un pial con todo el rollo,
fué desbordando el arroyo de paisanos satisfechos
que tal vez más por estrechos que por judas y por chuzcos,
trajeron hasta los cuzcos pa' aprovechar los requechos.

Cayó el turco Nicolás, vendedor de baratijas,
" beine, bendiente, sortija, berfume, lienzo y matrá"
teniendo eso y mucho más no se animó a ofrecer nada
pues halló a la paisanada dándole el tajo primero,
a un soverbio asao con cuero de vaquillona chorriada.

Fué servido Nicolás y vaciló entre asco y hambre,
viendo el mechón de pelambre que no había probao jamás,
sin mirar a los demás pa' comer del justo modo
lo que mereció su apodo de 'socotroco beludo'
mascó y tragó cómo pudo, carne cuero pelo y todo.

El patrón pa' todo el mundo tendió los brazos abiertos
logrando que los cubiertos descansaran un segundo,
pidió un aplauso rotundo de manos pero de pie,
que sonó de buena fé ponderando al asador,
y el turco lleno de horror se preguntaba ¿porqué? .

Después de los prolongaos diálogos de sobremesa
llenos de historia y promesa de muchos otros asaos,
vio partir los convidaos que satisfecho el carrillo,
fueron emprendiendo el trillo de sus respectivos ranchos,
a esa hora en que los chanchos reclaman el afrechillo.

Por la noche fué invitado pa' cenar y pa' dormir
después de algún elixir con pitangas o guindados,
Nicolás ilusionado con un menú más diverso,
tuvo que hacer un esfuerzo por disimular su pena,
cuando vio servir la cena con sobrantes del almuerzo.

" Turco no quierer manjar que ya morder medio día,
turco breferir vacía blato en mesa familiar,
turco dormir sin cenar, turco bartir bara el alba,
turco dientadura salva del duro comida buerca,
y ojalá vecino cerca tiener vaquillona calva".
  
Letra Abel Soria

viernes, 27 de enero de 2012

“PAYASO”




Don Luis Landriscina

Por agredirme dijeron,
que parecía un payaso...
Y tuve pena de aquél
que queriéndome ofender,
me estaba haciendo un halago.

¿Sabrán todos los mortales
la grandeza de un payaso?
¿Podrán entender algunos,
que siendo parte del mundo
que vive exhibiéndose,
el tenga el rostro pintado?

¿Podrá valorar la gente,
que por buscar la sonrisa
su oficio siempre le obligue
a ser él abofeteado?

Porque yo sé que ese rostro
de color exagerado
está escondiendo otro rostro
donde habita la ternura
del que esta acunando a un niño
o esta abrazando a un hermano.

Y sin embargo la gente
si se propone ofender
suele decir a menudo
"no te pongas en payaso".

¿Se han puesto a pensar algunos,
que cuando sale a la arena
haciendo mil morisquetas
por intentar carcajadas,
él quizás esté llorando?

¿Qué detrás del cascaron
con que se viste su oficio
se gesta de a trancos largos
la vida de un ser humano?

Por todos los que no entienden
el amor que regalás
en cada función, hermano,
te pido perdón, payaso,
y quiero que le permitas
al niño lleno de asombro
que fui en el cuarenta y tantos
decirte gracias por todo
con una flor y un abrazo,
y confesarte también
que te envidio la humildad
de que aceptes resignado
que la gloria que tú ganas
se deposite en la cuenta
de un rostro siempre tapado,
porque no sé si sabrás
que a mí me faltó grandeza
para intentar tu aventura
de ser un desconocido.
Tal vez me faltó talento
o me sobró vanidad,
no se lo que me pasó,
pero en la flor que hoy te alcanzo
hay una esquela invisible
con un secreto guardado,
y es un sueño de aquel niño
que fui en el cuarenta y tantos
y ese sueño que no ha muerto,
y me acompaña cansado,
lo revelo en tu homenaje:
yo... quería ser payaso.

Letra: Luis Landriscina

jueves, 5 de enero de 2012

LA TROPILLA DEL ABUELO

Payador Martín Castro
Tiene el Viejo Tata Abuelo
Una lindaza tropilla,
Pero entre todos no ensilla
Dos pingos del mismo pelo;
Atraviesa pampa y cielo
El paisano singular:
Tuitos oyeron sonar
El tintín de su cencerro:
Por el llano, por el cerro
Desde los Andes al mar.

Tiene un zaino malacara
Un flete como pintao,
Es un redomón calzao
Con una paleta clara;
No sé con qué tinta rara
Lo bautizó la natura:
Bella y fogosa pintura
Engarzada en cada pelo,
Cruzando el azul del cielo
Y el verde de la llanura.

Un alazán testerilla
Potrillo de linda laya,
Que muestra una lista baya
Del encuentro a la rodilla;
Del borde de la barbilla
Surgen dos listas gatiadas:
Que suben por las quijadas
Hasta llegar al frontal,
Jugueteando entre el bozal
Y las virolas plateadas.

Cuenta con un doradillo
Que recién lo ha amadrinao,
Hace poco que ha empezao
A despuntar el colmillo;
Da gusto verle al potrillo
Los pechos como gragueaos:
Le asoman entrelazaos
Del cuadril a los garrones,
Lo mesmo que patacones
Unos anillos rosaos.

Suma este gaucho nativo
Un lindo flete gatiao,
Que tiene un cuadril nevao
Del costado del estribo;
Sobre él, con gesto altivo
Del Don Quijote rural:
Galopa sobre el erial
Entre las fibras agrestes,
Y las miradas celestes
Del florecido cardal.

Un yaguané color ruano
Que tiene una lista blanca,
Desde la cruz hasta el anca
Como dibujada a mano;
El misterio soberano
Que le da vida a las cosas:
Pintura a las mariposas
Al ave, al tigre, al pimpollo,
Le dio al caballito criollo
Más colores que a las rosas.

A más, tiene este paisano
Un tostado parejito,
Es un redomón nuevito
Que hasta hoy lo tiene orejano;
Cuando cruza por el llano
Con el sol medio inclinao:
Forma el reflejo dorao
Una simbólica estampa,
El cielo azul y la pampa
Y el brioso flete tostao.

Un obscuro, prenda cara
Con una estrella en la frente,
Que al mirarlo de repente
Parece ser que alumbrara;
Pues por esa seña rara
Comenta el paisano arriero:
Es al que lo ve primero
Al redor de la madrina,
Porque en la estrella ilumina
El reflejo del lucero.

Un tordillo lunarejo
Que ostenta en los costillares,
Unos vistosos lunares
Dorados como oro viejo;
Con un manchón azulejo
Sobre del cuadril del lazo:
Y de retazo en retazo
Como locas pinceladas,
Bajan dos listas tiznadas
Que se pierden en el vaso.

El que es una galanura
Es el rosillo bragao,
Lo mejor que ha galopiao
Bajo el sol de la llanura;
Ornan la briosa figura
Del lindo flete rosillo:
Desde el pescuezo al codillo
Un manchón bayo totora,
Jugando con la crin mora
Desde la cruz al flequillo.

Del pangaré rabicano
Daré las señas más finas,
Tiene las patas barcinas
Y salpicada una mano;
Con éste dice el paisano
Cuántas leguas galopié:
Y más de una vez crucé
La pampa de orilla a orilla,
Es toda una maravilla
El potrillo pangaré.

Cuando andan por ahí pastiando
Los llama con un silbido,
Y obedeciendo al sonido
Todos se acercan trotiando;
Se oye un cencerro que andando
Lanza tañidos al vuelo:
Es que bajo el Patrio suelo
Cruzando entre cardo y puna,
Va la madrina cebruna
De la tropilla de Abuelo.

Letra: MARTÍN CASTRO