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miércoles, 29 de febrero de 2012

"EL AGÜELO"


¿Qué le vamos a hacer?
Me basuriaron, áura que voy pa'viejo;
a la edá que a los hombres no les hace
vivir un año más o un año menos
y no es cuestión de andarle mezquinando
a los ojales, cuando sobra cuero.
 
Risulta qu'esta tarde,
cuando volvía contento, de un arreo,
sentí que unas chirolas m'estorbaban
y llegué al boliche'Del Recreo'
-no diré pa'tomar, porque no tomo-,
pero m'hija, usté sabe, soy agüelo,
y no quise venirme pa'las casas
sin tráirle golosinas a mi nieto.
 
Dentré y pedí, sin reparar en naides:
'Me da unos caramelos;
treinta de aquellos que parecen guindas
y veinte d'esos...'
 
De una mesa de truco medio al fondo
sentí que se me rieron,
y una voz que conozco hasta dormido,
porqu'es aquella que mintió tan fiero,
me revolvió la entraña preguntando:
'-¿Así que son pal'nieto?'
 
Y me volvió a cargar:
'-Y la Ramona
sigue linda, nomás?Le dá recuerdos,
y digale que espere sentadita
si cré que yo vi a dir al casamiento'.
 
Yo tuve tentación de atropellarlo
y matarlo a lo perro;
ya que ni ansina pagaría la cuenta
que te quedó debiendo de hace tiempo.
 
Pero pensé que te dejaba sola,
qu'eras muy poco pa'cuidarlo al nieto,
y juntando valor pa'ser cobarde,
dejé que piensen que le tuve miedo
y agarré los paquetes y me vine.
¡Nieto! Venga pa'cá:
¡sus caramelos!
 
Letra: Boris Elkin

martes, 28 de febrero de 2012

“NICOLAS NO QUIERE MAS” ‏

Don Abel Soria
Con los gallos mañaneros la mayor de los gómez,
escofinó a piedra pómez sus talones chacareros,
puso en sus crenchas ruleros de diferentes tamaños,
saldó una deuda de baños con lo que andaba morosa
y afrontó muy buena moza su fiesta de quince años.

Exquisito almuerzo criollo con los vecinos del pago,
y un halago y otro halago cómo un pial con todo el rollo,
fué desbordando el arroyo de paisanos satisfechos
que tal vez más por estrechos que por judas y por chuzcos,
trajeron hasta los cuzcos pa' aprovechar los requechos.

Cayó el turco Nicolás, vendedor de baratijas,
" beine, bendiente, sortija, berfume, lienzo y matrá"
teniendo eso y mucho más no se animó a ofrecer nada
pues halló a la paisanada dándole el tajo primero,
a un soverbio asao con cuero de vaquillona chorriada.

Fué servido Nicolás y vaciló entre asco y hambre,
viendo el mechón de pelambre que no había probao jamás,
sin mirar a los demás pa' comer del justo modo
lo que mereció su apodo de 'socotroco beludo'
mascó y tragó cómo pudo, carne cuero pelo y todo.

El patrón pa' todo el mundo tendió los brazos abiertos
logrando que los cubiertos descansaran un segundo,
pidió un aplauso rotundo de manos pero de pie,
que sonó de buena fé ponderando al asador,
y el turco lleno de horror se preguntaba ¿porqué? .

Después de los prolongaos diálogos de sobremesa
llenos de historia y promesa de muchos otros asaos,
vio partir los convidaos que satisfecho el carrillo,
fueron emprendiendo el trillo de sus respectivos ranchos,
a esa hora en que los chanchos reclaman el afrechillo.

Por la noche fué invitado pa' cenar y pa' dormir
después de algún elixir con pitangas o guindados,
Nicolás ilusionado con un menú más diverso,
tuvo que hacer un esfuerzo por disimular su pena,
cuando vio servir la cena con sobrantes del almuerzo.

" Turco no quierer manjar que ya morder medio día,
turco breferir vacía blato en mesa familiar,
turco dormir sin cenar, turco bartir bara el alba,
turco dientadura salva del duro comida buerca,
y ojalá vecino cerca tiener vaquillona calva".
  
Letra Abel Soria